
Seguimos el trazado completo desde la campana hasta la turbina de cubierta, sin dejar tramos ciegos. En un edificio de varias plantas, eso implica meterse en falsos techos y patinillos estrechos donde cambian las secciones del aire. Abrimos los registros existentes para rasquetear los horizontales; si no cabe una persona, usamos cepillados rotativos. Y si falta algún acceso practicable, lo instalamos con marco y tapa estanca para que puedas limpiarlo en futuras revisiones.
El objetivo es que el recorrido entero quede despejado, incluyendo la subida a la cubierta por escalera de gato o trampilla. Allí desmontamos rodete y voluta para retirar la grasa acumulada por el sol y el salitre. Revisamos correas y poleas antes de remontar. Al final, comprobamos la aspiración real en boca de campana. Te entregamos informe fotográfico por tramo y certificado válido para tu plan APPCC, ajustando los tiempos según los metros de conducto y la altura de cada equipo.
Treinta metros de conducto entre la campana y la salida de cubierta
En un hotel de Salou, la cocina baja y el ventilador en cubierta imponen una lógica distinta a la limpieza puntual. Aquí no se trata solo de frotar lamas: el trazado por falso techo y patinillo obliga a intervenir sobre la instalación completa. Antes de abrir nada, recorremos el conducto guiados por plano o inspección visual, marcando codos, uniones y los puntos donde existe registro practicable para no perder tiempo ni dañar chapa.
El trabajo real empieza tramo a tramo. En los horizontales del falso techo, usamos rasqueta manual; en los verticales o curvas cerradas, cepillado rotativo donde no cabe una persona. Si faltan accesos, instalamos registros con marco y tapa estanca antes de seguir. Solo después bajamos a la campana y subimos a la turbina, desmontando rodete y voluta si hace falta. Es una operación de precisión que exige días, no horas.
Olor a fritura en los pasillos: por dónde escapa la grasa del conducto
Si el olor a fritura sube por los pasillos o invade una planta de habitaciones, casi siempre hay un fallo mecánico en el tramo vertical. No es magia: suele ser una junta vencida por el calor, una unión abierta tras años de vibraciones o un registro mal cerrado que deja escapar la columna de aire cargada de grasa. En hoteles grandes con cocina central y varios frentes de show cooking, este recorrido atraviesa varias plantas antes de llegar a la cubierta.
Localizarlo requiere paciencia y método. Abrimos los registros sector por sector para comprobar dónde cae la presión y sellamos las fugas. Si faltan tapas estancas, instalamos marcos nuevos para que no vuelva a pasar. Esto pesa tanto como el desengrase profundo de la campana; de nada sirve limpiar los filtros si el humo se escapa antes de salir. La periodicidad se ajusta a las horas de fuego reales y a la norma UNE 100165.
En CAMPANIX Salou trabajamos estos conductos durante la parada técnica de cierre de temporada, cuando el complejo está vacío. Revisamos desde el office del snack hasta el comedor de personal, asegurando que cada turbina de cubierta aspire correctamente. Puedes ver más detalles sobre cómo abordamos estos escapes en nuestra sección de servicios o contactarnos al 690 22 09 44 para planificar la revisión.
Patinillos y cambios de sección en edificios hoteleros de los setenta
En Salou abundan complejos levantados en los setenta que conservan el conducto original intacto, aunque la cocina se haya reformado varias veces. Esa desconexión genera reducciones de sección y tramos empalmados con chapa, además de verticales compartidos con otras instalaciones. Cada punto crítico requiere una solución específica para recuperar el caudal necesario.
Nuestra intervención empieza anotando estos defectos en el plan de la parada. Si falta un registro estanco donde no cabe una persona, lo instalamos antes de limpiar. En los horizontales de falso techo, trabajamos tramo a tramo con rasqueta; donde el acceso es imposible, usamos cepillado rotativo. No dejamos rincones sucios por culpa de un mal diseño heredado.
El informe final documenta cada modificación realizada sobre la instalación existente, con fotografías previas y posteriores al desmontaje de filtros y campanas. Entregamos la certificación pensada para archivar junto al plan APPCC del hotel, asegurando que el equipo de mantenimiento conoce el estado real de sus extracciones tras años de uso intensivo.
Registros nuevos en un trazado que nunca se había abierto
Cuando el conducto no tiene dónde meter la mano, abrimos. Instalamos registros con marco y tapa estanca en los puntos críticos que exige el trazado: justo antes y después de cada codo y en los tramos largos donde el engrase se acumula. En un complejo de Salou con cocina central, show cooking y obrador, esto es vital para limpiar a fondo sin demorar la parada única del cierre de temporada.
Estas aperturas quedan fijadas de forma permanente. La próxima intervención será mucho más ágil porque ya tendrás acceso directo al interior del recorrido. La ubicación exacta la decidimos durante la visita técnica previa, acordándola contigo para respetar la estética y la estructura del local. Así, cuando lleguen las fechas entre noviembre y marzo, el equipo entra, trabaja y sale sin improvisaciones ni sorpresas en obra.
Cepillado rotativo en los tramos por los que no cabe una persona
En los tramos de conducto donde el diámetro impide la entrada humana, trabajamos con cepillo rotativo. El cabezal arrastra el depósito de grasa hacia el registro más cercano, avanzando por etapas cortas y repitiendo la pasada hasta que se vea la pared metálica limpia. Es una técnica necesaria en instalaciones complejas bajo falso techo o en recorridos verticales estrechos de un hotel grande, donde no siempre hay espacio para maniobrar a mano.
Cuando el tramo es practicable, sí entramos. Usamos rasqueta y desengrasante alcalino específico para hostelería, respetando estrictamente su tiempo de contacto para disolver la acumulación sin dañar el acero. Cada sección se fotografía abierta durante el proceso y cerrada al terminar. Este registro visual alimenta el informe final, permitiendo verificar el estado real del interior del conducto sin necesidad de abrirlo de nuevo.
Dejar el recorrido del conducto documentado para la parada siguiente
Al acabar la parada, te entregamos el plano del recorrido con la posición exacta de cada registro, los metros por sector y las incidencias detectadas en la chapa. Ese documento vale tanto como la limpieza física: el año siguiente el equipo entra sabiendo dónde abrir y el trabajo se ajusta a las horas previstas en tu calendario de cierre. En /nuestros-servicios/ explicamos cómo encaja ese levantamiento dentro del contrato anual para hoteles con varias cocinas bajo un mismo techo.
La documentación permite archivar el plan APPCC sin búsquedas inútiles. Si faltan registros estancos o hay tramos difíciles, queda anotado para la próxima intervención. Así evitas sorpresas cuando vuelvan los fogones en marzo y ajustas el presupuesto a días reales de trabajo, no a estimaciones genéricas. Puedes consultar más detalles sobre nuestra operativa en /empresa/ o pedir una visita técnica directa en /contacto/.